Nuestra Historia

La idea de este journal llegó una noche, mientras estaba haciendo oración en mi cuarto.

No fue algo planeado.
Solo vino a mi mente y se sintió muy claro de dónde venía.

Pero en realidad, todo empezó antes.

Hace unos años me fui de intercambio y mi mamá me hizo una libreta a mano.
En ese momento ella estaba estudiando la Biblia y quería darme algo que me acompañara, porque sabía que iba a estar lejos de casa.

Dividió la libreta por emociones: amor, paz, tristeza, consuelo…
Y en cada sección escribió versículos que podía leer dependiendo de cómo me sintiera.

Había días en los que no sabía cómo orar o qué decir…
y simplemente leía algo de ahí y me ayudaba.

Tiempo después, esa noche en oración, me llegó la idea de crear algo parecido, pero en forma de journal.

Un espacio donde puedas escribirle a Dios, sin presión, sin saber exactamente cómo orar.

Solo escribir y hablar con Él.

Y también incluir algo que a mí me ayudó tanto:
una guía con versículos por emoción para ayudarte en los momentos buenos y no tan buenos y que puedas conocer la palabra de Dios, entiendo que leer la Biblia no es fácil.

Así nació Cartas a Dios, donde el amor de mamá y Dios se unen.

No como un journal perfecto.
Sino como un espacio real.

Para esos días en los que no sabes qué decir, pero aún así quieres acercarte a Dios.

No tienes que saber orar perfecto.
Solo empezar.